martes, 19 de agosto de 2008

Sesión 6: Macedonia y el Mundo Helenístico (336 AC - 31 AC)

La última vez dimos seguimiento a dos temas. El primero fue la creación por parte de Persia de un imperio enorme y altamente integrado que abarcaba desde Macedonia hasta Egipto y hasta Afganistán. El segundo fue el surgimiento de una mentalidad griega por medio de las Guerras Médicas y el florecimiento cultural resultante durante el siglo quinto A.C. Hoy analizaremos la creación de lo que llamaremos el Mundo Helenístico, que comenzó con el ascenso de Macedonia en aproximadamente 336 A.C. y terminó con la fundación del Imperio Romano por César Augusto en 31 A.C. Nuestra preocupación principal es ver cómo el mundo cultural griego se injertó en la red imperial persa.
Visto de forma equivalente, la historia mediterránea de imperios sucesivos estableció los elementos para lo que en última instancia se convertiría en una unidad cultural en la que el griego sería lengua franca. Aquí vemos por primera vez una élite cultural internacional en la que las ideas en la literatura, filosofía y ciencia avanzaban libremente desde Grecia a Persia, Egipto y Afganistán.
Todo esto se oye de forma muy heroica y de alguna forma lo fue. Pero no debemos ser acríticos en nuestra tarea. Primero, la cultura griega fue un fenómeno de élites, existía de forma conjunta con las culturas locales pero raramente tenía un efecto directo sobre ellas. Segundo, esta cultura fue imperial, se expandía con el ejército y una vez establecida excluía deliberadamente a la mayor parte de la población de su influencia. Finalmente, difícilmente era lo que hoy llamamos multicultural dado que la gente que buscaba entrar a la élite debía abandonar sus identidades locales y convertirse en griegos. Tengan en mente estos tres asuntos mientras continuamos con el resto de la sesión.
Comenzamos con la antigua Macedonia y su historia es espectacularmente similar a la de Persia. Los macedonios vivía en los bordes de una cultura más avanzada. Su tierra no era apta para la agricultura por lo que la mayoría pastoreaba ovejas. Organizados en clanes nómadas, sus estructuras políticas eran muy primitivas en comparación con las de los griegos. Durante el siglo séptimo A.C. los macedonios se vieron bajo la influencia cultural de Grecia, principalmente por medio del comercio. Los griegos importaban granos y madera y exportaban aceite de oliva, vino, cerámica e ideas. En particular, la élite de Macedonia se helenizó completamente, al hablar griego y al admirar la literatura griega.
Los cambios políticos principales comenzaron durante el reinado de Filipo de Macedonia (359-336 A.C.). Como Ciro II, Filipo fue un gran innovador militar. A la falange griega básica le añadió la caballería y la infantería que podría llamarse liviana. Esto hizo más flexible su fuerza armada y más capaz de explotar las debilidades del enemigo. Con este nuevo ejército, Filipo unificó Macedonia al poner bajo su control a todos los clanes nómadas. De aquí pasamos a los griegos. Comenzando en 350 A.C. atacó a las ciudades-estado griegas del norte, una tras otra anexándoselas. Algunos reconocían el peligro como el ateniense llamado Demóstenes, probablemente el más grande orador de la ciudad, quien hacía campaña contra Filipo tratando de convencer a los atenienses de que Macedonia y no Esparta o los persas era la gran enemiga de Atenas. No obstante, a pesar de los esfuerzos de Demóstenes, la debilidad y tristeza dejada por la Guerra del Peloponeso evitó que los griegos se organizaran y para el año 338 toda Grecia estaba bajo control de Macedonia.
La victoria de Filipo marcó el fin de una fase y el inicio de otra. El rey macedonio comenzó a preparar un ejército para otra campaña y probablemente habría atacado a Persia pero fue asesinado en 336 A.C. El trono recayó en el hijo de Filipo: Alejandro de Macedonia mejor conocido como Alejandro Magno (356-323 A.C.). Alejandro es importante en dos niveles. Primero, fue un genio militar. Dado el número de sus victorias y lo que éstas abarcaban no hay duda de la calidad de su liderazgo. Segundo, era griego en su apariencia. Miembro de la élite macedonia, fue criado para hablar griego y su tutor fue el filósofo griego Aristóteles (384-322 A.C.). Esta fue una combinación muy poderosa ya que Alejandro desarrolló desde su juventud una fe casi mesiánica en la cultura griega y ahora tenía un ejército que podría utilizar para exportar su fe. Y de hecho lo hizo. Casi inmediatamente, Alejandro se fue a la ofensiva contra Persia. Para 333 A.C. él y sus tropas habían sometido (subdued) a la Jonia y a Anatolia. Para 332 A.C. el ejército macedonio estaba en Siria, Palestina y Egipto. En 331, tomaron la antigua capital de Ciro: Pasargadas y continuaron con Persépolis, que quemaron hasta los cimientos. (Los arqueólogos verificaron la magnitud de la destrucción. Cuando sus palas alcanzaron el nivel del cuarto siglo A.C. encontraron casi 6 pulgadas de hollín enterrado abajo del suelo). En 330 A.C. se hizo llamar Emperador de Persia. Ahora, un griego controlaba el imperio que había amenazado a los griegos por casi dos siglos.
Obviamente esto no era el fin para un Alejandro megalómano que no conquistaba lo suficiente. Por ello, dirigió a su ejército al Este. En 327, los macedonios estaban en India y Alejandro quería continuar pero sus tropas amenazaron con amotinarse si no se replegaban. Como pueden ver en el mapa su ejército no se replegó. En 324 estaban en Susa que marcó el comienzo de una gran cantidad de festines. El ejército esencialmente viajaba y comía vigilando. Entonces, en 323 A.C. aparentemente después de un gran parranda Alejandro se enfermó y murió –un fin patético para quien supuestamente había sido tan grande. No obstante, Alejandro quien era un personaje fuera de este mundo y para retomar un asunto que he analizado antes en sesiones previas, él se convirtió en un modelo para la nueva forma de reino. Flavio Arriano Xenofonte, un griego al servicio del ejército romano, describe el reino de Alejandro a mediados del siglo segundo A.C. de esta forma:
Creo que en esos días no había nación, ciudad o individuo más allá del alcance de Alejandro; nunca en todo el mundo hubo otro como él y por tanto no puedo sino sentir que un poder más allá de lo humano estuvo involucrado en su nacimiento; indicios de esto lo dijeron los oráculos al momento de su muerte,; mucha gente vió visiones y tuvo sueños proféticos y hay más evidencia de la forma tan extraordinaria en la que se le considera pues nadie más puede tener tanto honor y recuerdo. Incluso hoy, a pesar de que han pasado tantos años hay oráculos que anuncian su gloria rendida al pueblo de Macedonia.
Dado el alcance de sus victorias, es quizás natural que Alejandro hubiera sido recordado como un semidios. Sin embargo, para nuestros fines históricos, necesitamos concentrarnos en su impacto sobre la monarquía. ¿Cómo es que los líderes se veían a sí mismos? De hecho, lo que pasó es que la cultura griega se fusionó con tradiciones y gustos orientales. Alejandro provenía de un reino no consolidado y tenía algo de rey bárbaro-aún aunque él no fuera un bárbaro- y adoptó gustos orientales. Usaba ropa de seda y adoptó la tradición oriental de rodearse de una corte. También fusionó a la élite macedonia con la élite persa al casar a sus soldados con mujeres persas. A sus hombres realmente no les gustó este cambio. Se suponía que Alejandro era un líder militar no un rey liviano oriental. Pero de esta forma Alejandro estableció un nuevo estándar para la monarquía que continuó mucho tiempo después de su muerte.
Para 275 A.C. los generales de Alejandro habían creado tres imperios pequeños del imperio de Alejandro. Su mapa muestra estas divisiones nuevas. Al sur, el primer nuevo reino apareció cuando el general de Alejandro, Tolomeo, se adueño de Egipto, fundando la dinastía tolemaica. Esta dinastía se mantuvo en el poder hasta que Roma la destruyó en el año 31 A.C. Al norte el general Antígono estableció un reino que incluía a Grecia y Macedonia. La dinastía antigónida resultante duró hasta 168 A.C. cuando los romanos la destruyeron. El último y más grande de los reinos fue el Seléucida, que fue fundado por otro general llamado Seleuco (305-281A.C.) Para mediados del siglo segundo A.C. este reino perdió la mayoría de su territorio con los partos, otra dinastía persa, y el resto se perdió en 83 A.C. cuando los romanos los invadieron.
Estos nuevos reinos fueron importantes porque fundaron las dinastías grecoparlantes y construyeron a una élite grecoparlante. Por tanto, nos muestran cómo la cultura y la política se moldean una a la otra en la medida en la que este nuevo mundo grecoparlante estaba basado en la absoluta dominación política y en una ruptura con el pasado. Por ejemplo, Alejandría, la ciudad fundad por Alejandro Magno, se convirtió en la nueva capital de Egipto, usurpando a la vieja capital Menfis. Seleuco también fundó una nueva capital, llamada Seleucis, y la ubicó a 50 kms. a las afueras de Babilonia. Junto con un lenguaje común y nueva política vino un nuevo sistema de educación y social. El gymnasion apareció entre los nuevos reinos, incluso tan lejos como Afganistán. El gymnasion era una institución griega y era en esencia un gimnasio en el que uno se ejercitaba pero también se filosofaba y se estudiaba. Estas organizaciones eran en extremo exclusivas, la membresía estaba limitada a bases culturales y sociales. Sólo los grecoparlantes podían ser admitidos y a ningún antiguo esclavo o los hijos de los esclavos se les permitía la entrada. Aquellos admitidos tenían que ejercitarse y filosofar desnudos lo que frecuentemente ofendía sensibilidades locales. Lo que esto significaba prácticamente era que los lugareños tenían que abandonar sus identidades propias y convertirse en griegos para pertenecer a la élite política y social. Por tanto, la cultura griega permanecería separada y no se mezclaría con las costumbres locales.
La naturaleza separada y enajenante de la cultura griega gradualmente engendraría oposición local. Por ejemplo, en Jerusalén algunos judíos se helenizaron tanto que iban al gimnasio pero evitaban la circuncisión. Esto dio origen a una gran lucha interna dentro de la comunidad judía y florecieron movimientos de resistencia. Y aún ahí había arrogancia griega que estaba basada en la noción de superioridad cultural. La palabra bárbaro es de origen griego. La base de esta palabra es la idea griega de que las lenguas extranjeras se oían como bar-bar. Sin embargo, la idea detrás de esta palabra es significativa pues sostenía que la gente que no hablaba griego era por definición bárbara. Este tipo de comportamiento llevó a un gran resentimiento en Egipto y Persia. Y es importante notar que en un mundo en el que se volvió normal ser bilingüe los griegos nativos siguieron siendo monolingües. No había necesidad de aprender idiomas inferiores.
También es importante el cambio en la naturaleza de la monarquía. Ahora los reyes se asentaban en ciudades y estaban rodeados de cortes grecoparlantes. En diferentes áreas algunos métodos locales se implementaron pero la nueva monarquía post-Alejandro se injertó en todo. Esto tuvo consecuencias enormes para conducir la guerra. A diferencia de Grecia no había grandes ejércitos ciudadanos. Los ejércitos se agrandaron y se profesionalizaron. Cada lado tenía treinta mil soldados en la batalla de Queronea que marcó el fin de la independencia griega y durante el periodo helenístico era de rutina que las batallas se llevaran acabo con ejércitos de sesenta mil (Este sería el tamaño con el que los ejércitos se mantendrían hasta el siglo dieciocho). Más aún, estos ejércitos estaban repletos de mercenarios pues lejos estaban los días en los que el ciudadano griego era soldado. Otro cambio importante en la forma de hacer la guerra fue la introducción de las catapultas. Hasta el periodo helenístico, las ciudades con buenas murallas eran infranqueables. Inclusive Esparte no pudo quebrar las murallas de Atenas. Alejandro utilizó las catapultas y las torres de sitio para tomar las ciudades. Y bajo Tolomeo apareció la primera fórmula para la trayectoria de un proyectil.
Nos encontramos entonces con un mundo mucho más amplio, y una de las ironías que vienen con ello es que estos nuevos reyes poderosos de hecho apoyaron a la democracia local. Los reyes comúnmente se asociaban con los nativos para contrarrestar a la aristocracia. De esta forma, los gobernantes fueron exaltados con el estilo oriental, mientras que muchas localidades disfrutaban la autonomía de la tradición griega.
Ahora terminemos analizando la cultura helenística. Una de los desarrollos característicos de la cultura helenística es la aparición de las bibliotecas. Cada corte local tenía una biblioteca llena de rollos literarios y científicos. Había bibliotecas en Egipto, en el Mar Negro y en Afganistán. La biblioteca más famosa fue la de Alejandría que almacenaba cientos de miles de manuscritos. Su colección fue reunida de forma única. Cada barca que entraba al puerto de Alejandría era inspeccionada y todos los libros que se encontraran debían de ser entregados a la biblioteca para su copiado. El original se regresaba. Estas nuevas bibliotecas tenían mecenas y como miembros de la élite grecoparlante competían entre sí para demostrar cuánto les importaba la cultura.
Un resultado de esto es la aparición de intelectuales errantes, quienes andaban de corte en corte buscando que les promocionaran. El conocimiento se convirtió en algo que cultivaban y apoyaban. Con este cambio la escolástica? scholarship tomó los primeros pasos para convertirse en ciencia. Durante el siglo segundo A.C. las bibliografías de los libros disponibles empezaron a aparecer y el primer libro de Quien es quien apareció. Naturalmente, la única forma de ser parte de este mundo era si se hablaba griego. También comenzaron los debates académicos pues se empezó a escribir sobre los méritos de los trabajos de los demás. Las declamaciones y los rows públicos between big shots comenzaron a aparecer. Esta es una cultura urbana basada en las ciudades que después pasaría a Roma.
Esta es la razón por la cual no debemos pensar que las personas que aprendieron griego perdieron de alguna forma. En aquel entonces, la cultura griega era lo más emocionante que sucedía. Hacía énfasis en el teatro, la política, la filosofía y el deporte. Muchos jóvenes judíos que vivían en Israel percibían a su cultura como muy aburrida en comparación con la griega. Algunos de ellos aprendieron griego y se convirtieron al cristianismo. Y muchos en Asia probablemente se sintieron inferiores pues no había una cultura pública comparable en el Oriente. Por generaciones, los griegos definieron la cultura y el aprendizaje y sólo fueron superados por el advenimiento del latín y después del árabe. Hablaremos sobre el latín y Roma la próxima clase.