martes, 19 de agosto de 2008

Sesión 16: China de los Qin a los Tang, 1 A.C. - 907 D.C.

Terminamos la clase pasada con los Qin y quiero comenzar esta sesión recapitulando lo que esta dinastía significó para la historia de China. Los Qin iniciaron cuatro temas importantes en la historia china que van hasta el siglo décimo, que es el tiempo en el que esta sesión termina. Primero, con ellos comienza el interés a largo plazo en el legalismo. Aunque habría intentos de regresar al sistema feudal antiguo, la idea de que un estado centralizado era superior persistió. Segundo, los Qin comenzaron un proceso de expansión pues la migración en masa y las conquistas militares comenzaron a hacer de China el lugar tan enorme que hoy es. Tercero, los Qin hicieron que la burocracia triunfara. Desde los Qin y en adelante, nadie podría gobernar sin un ejército de burócratas entrenados. Finalmente, los Qin llaman nuestra atención por la inflexible avance de la cultura china hacia la dominación regional. Para el siglo décimo, incluso aquellos estados que no estaban bajo control directo chino copiaron sus métodos de administración y tomaron prestados conceptos de su cultura. Por tanto, los Qin marcan el surgimiento de un mundo chino pacífico.
La dinastía Qin fue de duración corta debido a la percepción de que estaban administrando mal al imperio. Bajo los Qin, los impuestos fueron altos y el sistema de castigos legales era duro en exceso. Surgieron rebelios después del año 210 A.C. La primera rebelión importante contra los Qin falló pero otro levantamiento en 206 dirigido por Xian Yu llevó a la caída de los Qin. Xian Yu era un aristócrata del norte quien había sido ofendido por los Qin con su programa de centralización. Xian Yu provenía de una familia militar y dirigió un levantamiento contra el régimen gobernante. Xian Lu recibió apoyo crucial de un campesino chino llamado Liu Bang. Liu Bang era de Pei en el norte, donde se había autoproclamado señor feudal y formó un ejército. En 206, Liu Bang tomó Xianyang y negoció la rendición del último emperador Qin. En este momento, Liu mostró una gran moderación y no saqueó la ciudad. Sin embargo, cuando llegó Xian Yu, este saqueó la ciudad y esto ayudó a cimentar la reputación de Liu de moderado. Xian y Liu tuvieron una pelea y en la consiguiente guerra civil Liu solicitó la ayuda de los señores feudales que tenían miedo del extremismo de Xian. En 02, Liu derrotó a Xian y lo mandó ejecutar.
Para cuando sucedió la derrota de Xian, Liu ya se había autonombrado rey de Han. Sin embargo, ahora era emperador de China y tomó el nombre de Han para su dinastía. También le dieron de forma póstuma el título de Gaozu. Los reinados de Liu, su hijo y su nieto son importantes porque representan la victoria del sistema Qin. Los Han siguieron básicamente las mismas políticas y continuaron enfatizando la centralización del poder. Entre la muerte de Liu en 195 y lade su nieto en 141, se cimentó la tradición imperial china.
El pragmatismo de Liu ayudó a centralizar al poder. Liu heredó las comandancias de los Qin, pero también aceptó la sumisión de los señores feudales locales, a quienes se les permitió administrar sus propios reinos. Por tanto y de manera muy lenta, Liu depuso a los señores feudales y los reemplazó con miembros de su familia. Además, Liu también recompensó a sus oficiales de alto rango con un nuevo título, hou, o marqués. Este título les daba control local sobre los impuestos, pero también los hacía parte del sistema imperial pues el título no servía de nada sin un estado centralizado. Liu continuó con el proceso de centralización al implementar el viejo sistema de los Qin de tener t res ministros y nueve viceministros para administrar el imperio.
La perpetuación del sistema burocrático también representó la victoria final del confucianismo en China. Liu no era adepto de los académicos, pero algunos consejeros lo convencieron de las virtudes confucianas. Por tanto, para 196 A.C. el gobierno de Liu emitió un edicto que convirtió a los valores confucianos en el fundamento de toda la educación burocrática. Liu también garantizó su poder al mantener las fronteras chinas seguras. Después de 209, comenzó una batalla contra un pueblo del norte, los Xiongnu, antes de que finalmente los sobornara con dinero y princesas chinas. Más importante, fue Liu quien comenzó la expansión seria de China hacia el sur. Esta tendencia continuaría con su hijo Wendi (180-141).
El reinado de Wendi fue próspero y problemático. La agricultura china logró la madurez en su organización durante este periodo pues los chinos llevaron a un nivel muy alto las técnicas de irrigación y fertilización. Esto significó que algunas áreas campesinas se volvieran muy ricas aunque esto tuvo un resultado paradójico. Con más riqueza vinieron impuestos más altos e inclusive el señoriaje, en el que los campesinos eran despojados por los señores locales. A las dificultades financieras se añadieron desastres naturales, que alentaron a los campesinos a emigrar al sur. Por tanto, es durante el reinado de Wendi que los chinos comienzan a colonizar el sur.
El hijo de Wendi profundizó esta tendencia también al mandar ejércitos fuera de las fronteras chinas. En 129 atacó a los Xiongnu, aunque sólo pudo replegarlos. En 128, envió una expedición a Corea que fue un fracaso. Pero en 108 trató otra vez y lo logró, estableciendo un sistema chino de comandancias en el proceso. Para 111, los ejércitos chinos habían entrado a Guangzhou en el sur, manteniendo el ritmo con la migración. Wudi es importante porque continuó el refinamiento del confucianismo. Wudi había sido entrenado por confucianistas y desarrolló un sistema de reclutamiento que aceleró la penetración confuciana del Estado. Más importane aún fue el surgimiento de un sistema de nombramientos en 141 A.C. en el que los burócratas recomendaban a hombres de gran habilidad y carácter fuerte para ser reclutados. En 136 A.C. Wudi estableció puestos gubernamentales para académicos que quisieran estudiar los textos confucianos. En 124 también fundó una academia imperial que entrenó a los funcionarios nuevos. El resultado final fue que para el año 112 China tenía un cuadro de funcionarios gubernamentales quienes administraban gobiernos locales, dejando de lado a los aristócratas.
La dinastía Han entró en conflicto después de la muerte de Wudi, pues el heredero de Wudi era un menor. Una serie de usurpadores lucharon por el control sobre el heredero y las luchas no terminaron sino hasta la subida al trono del nieto de Wudi, Xuandi, quien gobernó de 74 a 49. Xuandi trajo un leve respiro del caos de las intrigas cortesanas pero los problemas profundos continuaron. Primero, los Han habían comenzado a tener problemas en recolectar impuestos, lo que los dejaba con poco dinero para pagar por los ejércitos y mantener el sistema de los diques de los ríos. En el año 30 A.C. el descuido del sistema de ríos vino tras los Hans, pues el río Hoang Ho o Amarillo rompió los diques y destruyó gran parte del área agrícola. La debilidad que esto mostró llevó eventualmente a un levantamiento. En el año 9 A.C. Wang Mang suplantó a los Han y estableció un nuevo reino llamado Xin. Wang reformó la tenencia de la tierra y reintrodujo el monopolio de la sal y del acero como una medida para incrementar los ingresos imperiales. Pero ni las reformas de Wang fueron suficientes para mantenerlo en el poder. La negligencia sobre el sistema de ríos hizo que el río Hoang Ho o Amarillo no sólo rompiera los diques sino que cambiara de curso al sur. Pueden imaginar el desastre que esto representó para la gente que vivía al lado del río. La destrucción fue masiva y dio pie para más rebeliones. Un líder rebelde llamado Liu Xu desplazó a Wang y restauró a la dinastía Han. Es conocido entre los historiadores como Guang Wudi.
Por tanto, comenzó la última dinastía Han o dinastía Han del Este, que duró desde el año 25 D.C. hasta el 220 D.C. Esta dinastía trajo la continuidad administrativa pues adoptó muchas de las políticas tradicionales Han, especialmente la utilización de las comandancias. Los Han del Este continuó la política Han de la expansión imperial, pues los emperadores atacaron Vietnam, Mongolia y llegaron hasta los territorios occidentales. Pero también surgió un cambio importante. Durante el reinado de Mingdi (57-75), el hijo de Guang Wudi, los eunucos de la corte incrementaron su poder, esencialmente tomar el control de la vida de la corte. Esto se convirtió en un tema central de la historia de China. Desde el año 88 a 168, la corte se fraccionó debido a la sucesión de menores. Esto significó que el gobierno ya estaba debilitado cuando ocurrieron los desastres naturales. Para el año 184, gran parte de China estaba en rebelión y después de la muerte del emperador Lingdi en 189, la dinastía Han del Este era sólo una ficción. Oficialmente, la ficción continuó hasta el año 220 cuando el último emperador fue depuesto.
Con la caída de los Han del Este, entramos a otro periodo de inestabilidad y divsión. Desde 220 a 280 tres reinos se disputaban el control en el norte. El reino de los Wei se asentaba en la vieja ciudad de Luoyang. Al suroeste en la moderna Sichuán aparecieron los Shu Han, sucesoresd el viejo estado Han. En el sur apareció el reino de Wu, que sólo parcialmente había absorbido la cultura china. En 263, los Wei absorbieron a los Shu Han y después a los Wu, lo que llevó a la fundación de los Jin del Oeste. Esta unificación se colapsó en 316. Los que es importante para nuestros propósitos es que este periodo de división llevó al reestablecimiento del poder aristocrático en el imperio. Esta tendencia se desarrolló hasta los periodos Sui y Tang. Desde el tercer siglo en adelante apareció una aristocracia de burócratas pues los burócratas buscaron formas de garantizar la influencia de sus familias. Por ejemplo, en 220 los Wei introdujeron una escala de 9 niveles, en el que un funcionario estatal calificaba a cada candidato de acuerdo a su carácter. La escala asignaba la forma por la cual el individuo podría entrar al Estado. Naturalmente aquéllos con vínculos extensos con la aristocracia obtuvieron cargos más altos.
Otra tendencia importante fue el regreso de los Xiongnu, quienes obtuvieron el control de la vieja ciudad de Luoyang, terminando con los Jin del Oeste, y diciendo que había restaurado a los Han. Esta es la primera dinastía extranjera pero no duró mucho. Pero es un momento importante, pues la historia de China estaría llena de dinastías extranjeras. Además, los Xiongnu llaman nuestra atención por la división que había surgido entre el norte y el sur, una división que continuó por siglos hasta que los Sui unificaron China en 589 por segunda vez. Esta división es importante porque resalta una tendencia migratoria fundamental. En el siglo sexto, un gran número de chinos migraron hacia el sur, despoblando el norte. Esto hizo que el sur fuera relativamente más fuerte en la economía pero también hizo más fácil para los extranjeros invadir el norte. Ya he mencionado a los Xiongu. En 311 establecieron lo que se llama la temprana dinastía Zhou y duraría hasta el año 320. Otros pueblos como los Di y los Qiang también llegaron y los qiang establecieron una dinastía en 351 con capital en Chang’an. Una invasión mayor vino de los Toba, quienes probablemente tenían orígenes turcos. En 386, los Toba establecieron el reino Wei del norte, que tenía su capital en Pingcheng. Los Toba son interesantes porque fueron la primera dinastía extranjera en adoptar métodos chinos y su cultura después de la invasión. Esto trajo problemas pues el reino se dividió en dos en 524. Muchos de los aristócratas tobas resintieron su incorporación a la cultura china y parte de la vieja sociedad se separó de la que se estaba volviendo china.
Ahora necesitamos analizar los procesos de reunificación. Para mediados del siglo sexto, China se dividió en cuatro unidades políticas, los Zhou del norte, los Qi del norte, los Liang en el Yang-tsé y los Chen en el sur. En 577, los Zhou del norte atacaron a los Qui, absorbiéndolos. En 587 absorbieron a los Liang y en 589 a los Chen. El líder de los Zhou era Yang Jian y en 589 fundó la dinastía Sui, tomando el nombre de Wendi. El reinado de Jian duró hasta 604 y estableció una nueva capital en Chang’an. Lo que es importante para nosotros es que las prácticas Han se convirtieron en el modelo del buen gobierno. Pero Yan intensificó las formas de control de los Han. Tuvo un interés personal en supervisar a los funcionarios locales, inclusive viajando a las oficinas locales y auditar su trabajo. También añadió dos formas que se convertirían en las formas de hacer Estado. Primero, instituyó la ley que evitaba que los funcionarios trabajaran en su área de origen. Segundo, añadió el principio de rotación, lo que forzó a los burócratas locales a mudarse de región en región, evitando que se formaran bases de poder local. También, y como extensión de las tendencias anteriores, el sistema de exámenes logró su madurez, dándole al estado una cantidad regular de burócratas con estándares mínimos. Wendi reformó el sistema fiscal, el código legal y a la milicia. Estos cambios llevaron a que Wendi viera hacia el extranjero. En 612, atacó Corea pero la invasión fue un desastre. Lo intentó dos veces más en 613 y 614 pero cada vez era otro desastre. Estas derrotas combinadas los efectos posteriores de otra inundación del Río Hoang Ho o Río Amarillo llevaron a la caída de Wendi y a su asesinato, cuando Li Yuan tomó el trono y fundó la dinastía Tang.
Para 624, Li Yuan había conquistado toda China. La era Tang es vista por los historiadores como uno de los puntos más importantes de China. En cada proyecto que China iniciaba, ésta veía su éxito. Desafortunadamente no podemos analizar el periodo del arte y la literatura, en el cual se hicieron muchos de los más importantes avances. En lo que sí nos vamos a concentrar es en cómo los Tang continuaron el proceso de centralización que había comenzado con los Qin. El hijo de Li Yuan, Li Shimin, conocido como el emperador Taizong hizo grandes logros al organizar la burocracia y establecer un sistema estatal de escuelas. Entonces el estado podría reclutar y entrenar directamente a sus funcionarios, garantizando que en el futuro sus empleados tuvieran su propia marca. Taizong también continuó con la política de beligerancia, atacando a los turcos del este en Asia Central en 657 y a los coreanos, una vez más, en 645. Fueron importantes los ataques a los turcos porque extendieron la influencia china en Asia Central. Desde este punto, la cultura china se volvió dominante en la región. El ataque a Corea continuó una vieja tradición pero esta vez sin ningún éxito. Taizong murió en 646, antes de que pudiera planear su siguiente ataque.
El periodo fuerte que comenzó con Taizong acabó durante el siglo octavo pues los gobernantes débiles y las intrigas de la corte dominaron la atención del gobierno. Esta debilidad finalizó brevemente bajo Xuanzong (712-756), pero su gobierno vigoroso se quebrantó con un conflicto entre la aristocracia y la burocracia tradicional. La aristocracia ganó, al romper con el sistema de reclutamiento estatal. Para 755 estallaron rebeliones masivas en respuesta a la mala administración. La gran rebelión de An Lushan de 755-63 era la señal final de que los Tang estaban en problemas. An Lushan era un general que se levantó contra el gobierno cuando parecía que él iba a perder en un la corte. Destruyó gran parte de China antes de que lo asesinaran en 757. Sus seguidores fueron finalmente derrotados en 763. Esta rebelión fue el principio del fin para los Tang. Esto se debió en gran parte a que la respuesta principal a la rebelión incrementó el uso de la fuerza, y las penas se volvieron cada vez más duras ya que los impuestos se incrementaron. Esto debilitó la posición fiscal del gobierno, llevando a un claro declive dinástico para el año 820, pues los príncipes jóvenes gobernaban contra las intrigas de la corte y la mala administración en general. Para la década de los años 860 se desató otra ola de rebeliones, la más severa ocurrió en 874, cuando líderes rebeldes tomaron Chang’an. Por tanto, para 907 los Tang se habían debilitado y un líder rebelde de nombre Zhun Wen depuso a los Tang y estableció su propia dinastía: los Liang. China entró en otro periodo de desorden que finalizaría hasta 960 con el establecimiento de la dinastía Song.
No podemos abundar más. Sin embargo, antes de acabar necesitamos analizar cómo el periodo Tang fundamentalmente cambió la relación de China con el mundo. Si los Qin y los Han establecieron en procesos que unificaron a China, los Tang exportaron los resultados políticos. Para 907 China estaba rodeada de Estados que habían adoptado la cultura china y aceptaban el estatus de tributarios dentro del mundo chino más amplio. En el sur China dominaba a un estado llamado Nanzhou, que fue establecido sólo para ser un estado pelele en contra de los agresivos tibetanos. Aún en el Tibet, la cultura china floreció pues los tibetanos adoptaron una monarquía centralizada y el budismo.
En el noroeste los Uighur, un pueblo turco fueron derrotados y se establecieron en el norte, como medio para que China controlara la estepa asiática. Además, tanto Corea como Japón habían adoptado completamente la cultura y las prácticas chinas para finales del siglo noveno. Todas estas potencias tenían incentivos para hacerlo. Adoptar la cultura china y aceptar el estatus de dominado fue una forma de evitar la guerra y obtener acceso a la cultura más avanzada del mundo.
Para finales del siglo noveno, China era líder en casi cualquier aspecto de la cultura, política y ciencia. Es en este punto en el que la gran esfera de influencia china tomó forma. Desde aquí en adelante, el mundo chino sería el Este del Pacífico y este hecho no ha cambiado hasta ahora.